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Kaiowas Records

Grabación musical: grabar una canción en un estudio

Grabar en un estudio es más sencillo de lo que parece cuando se llega con las canciones preparadas. Le explicamos cómo se organiza una sesión, qué debe traer y qué se lleva al terminar.

Actualizado el

Músicos tocando sus instrumentos en una sala

Grabar una canción en un estudio consiste en registrar cada instrumento y cada voz en pistas independientes, por separado o todos a la vez, para después mezclarlas y darles el acabado final. En Kaiowas Records se graba a bandas, solistas, cantautores y proyectos de cualquier estilo, de dos formas: por pistas, instrumento a instrumento, o en directo, con todo el grupo tocando a la vez. La elección depende de la música y de cómo quiere usted que suene.

Para quién es

Para bandas que quieren publicar un single, un EP o un disco; para solistas y cantautores que necesitan grabar voz e instrumento con garantías; y para compositores que quieren convertir una idea en una grabación terminada. No hace falta saber de técnica de sonido: el técnico se ocupa de micrófonos, niveles y equipo, y usted se centra en tocar. Si el proyecto es un trabajo completo, con varias canciones y una línea común, consulte cómo se organiza grabar un disco de principio a fin.

Por pistas o en directo

Grabación por pistas. Se graba primero la base rítmica, normalmente batería y bajo sobre una claqueta (un metrónomo que el músico escucha por los auriculares), y después se añaden guitarras, teclados, voces y arreglos. La batería es la parte que más preparación exige; se explica aparte en grabación de baterías en estudio. Cada parte que se graba encima de lo ya grabado recibe el nombre de overdub. Este sistema permite repetir cada instrumento hasta que quede bien y corregir detalles sin tocar el resto.

Grabación en directo. Toda la banda toca a la vez, como en un ensayo, y cada instrumento se capta con sus propios micrófonos. Conserva la energía y la complicidad del grupo, y es habitual en jazz, folk, rock o música acústica. A cambio, exige llegar con el repertorio muy rodado, porque un fallo puede obligar a repetir la toma entera (toma es cada intento de grabar una parte). Las dos formas se pueden combinar: base en directo y voces o solos grabados después.

Cómo se trabaja

Antes de la sesión. Se habla del proyecto: cuántas canciones, qué instrumentos, qué discos le sirven de referencia y si va a grabar con claqueta. Con esa información el técnico prepara la sala, decide la colocación de los micrófonos y propone un plan de horas realista. Ayuda mucho enviar una maqueta o un ensayo grabado con el móvil: dice más que cualquier descripción.

Durante la sesión. Se colocan y prueban los micrófonos, se ajusta lo que cada músico oye en sus auriculares y se empieza a grabar. El técnico vigila los niveles, avisa de desafinaciones o desajustes de tempo y anota cuáles son las tomas buenas. Entre toma y toma se escucha lo grabado para decidir si se repite o se sigue adelante.

Después de la sesión. Se ordenan las pistas, se eligen las mejores tomas y, si hace falta, se edita: se ajusta a tiempo algún golpe o se unen fragmentos de varias tomas. Luego la canción se mezcla y se masteriza, en el mismo estudio o donde usted prefiera. Qué aporta cada una de esas fases se explica en la guía sobre la diferencia entre mezcla y mastering.

Qué debe preparar usted

  • Las canciones ensayadas, con la estructura cerrada y el tempo decidido. El estudio no es buen sitio para terminar de componer: cada hora cuenta.
  • Los instrumentos a punto: cuerdas nuevas puestas unos días antes para que se asienten, guitarras ajustadas para que afinen en todo el mástil y parches de batería en buen estado.
  • Letras impresas y referencias: dos o tres canciones de otros artistas cuyo sonido le sirva de guía.
  • Descanso, sobre todo quien canta. La voz se cansa antes que las manos; cómo prepararla se explica en grabación de voces en estudio.

Qué se entrega

Al terminar la grabación se entregan las pistas en archivos WAV sin compresión, una por instrumento o micrófono, todas con el mismo punto de inicio para que cualquier técnico pueda abrirlas en su programa. Lo habitual es grabar a 24 bits y a 44,1 o 48 kHz, una resolución que deja margen de sobra para mezclar. Si la mezcla se hace aquí, se entrega también la mezcla final y, si usted la solicita, una versión instrumental o sin voz. Las pistas originales se guardan durante un plazo acordado por si hay que hacer cambios.

De qué depende el coste

Influyen el número de canciones y de instrumentos, si se graba por pistas o en directo, las horas o jornadas de sala, si hace falta un productor o músicos de sesión y si se incluyen edición, mezcla y masterización. Una banda bien ensayada graba más en menos tiempo, y eso se nota en el presupuesto. Cómo pesa cada factor se explica en la página sobre el precio de grabar en un estudio.

Si quiere grabar su música, cuéntenos su proyecto desde el formulario de contacto y le diremos cómo plantear la sesión.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas canciones se pueden grabar en un día?

Depende del estilo, del número de instrumentos y de lo ensayado que llegue el grupo. Una banda que graba en directo un repertorio muy rodado avanza mucho más deprisa que un proyecto con muchos arreglos grabados por pistas. Por eso conviene enviar una maqueta antes de reservar: con ella el técnico puede estimar las horas necesarias de forma realista.

¿Es obligatorio grabar con claqueta?

No. La claqueta, un metrónomo que se escucha por los auriculares, facilita la edición y añadir partes después, y es casi imprescindible si se usan secuencias o programaciones. Pero hay músicas que respiran mejor con tempo libre, como muchas grabaciones de jazz, folk o rock en directo. Lo importante es decidirlo antes y ensayar del mismo modo en que se va a grabar.

¿Puedo llevar mi propio instrumento y mi equipo?

Sí, y suele ser lo recomendable, porque cada músico conoce su instrumento y su sonido. Los amplificadores, pedales y baterías propios son bienvenidos si están en buen estado. El técnico puede sugerir algún cambio, como otro parche o unas cuerdas nuevas, si algo no suena bien en el micrófono. Si le falta algo, se habla antes de la sesión para buscar una solución.

¿A quién pertenece la grabación?

Las canciones son de sus autores. La grabación en sí, que la ley denomina fonograma, corresponde a su productor: según la Ley de Propiedad Intelectual, la persona física o jurídica bajo cuya iniciativa y responsabilidad se graba por primera vez. Si intervienen un productor musical, músicos de sesión o un sello, conviene dejar por escrito el reparto antes de empezar. Esta respuesta es general y no sustituye el consejo de un abogado.

¿Tiene canciones que quiere grabar?

Cuéntenos qué proyecto tiene, cuántos temas y en qué punto está, y le indicaremos cómo suele plantearse.

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